El currículum vitae es la principal herramienta de presentación que te define profesionalmente. Es la expresión clara y concisa de tus datos personales, formación, experiencia profesional y valores añadidos adaptados al puesto que solicitas.
El currículum vitae es como un buen anuncio, una invitación que incita al lector a conocer más de ti mediante un contacto personal. El objetivo último del currículum vitae no es conseguir el trabajo, sino conseguir una entrevista personal, en el curso de la cual intentarás conseguir el puesto en cuestión.
Las palabras multilingüismo o plurilingüismo describe el hecho de que una persona o una comunidad sea multilingüe, es decir sea capaz de expresarse en varias lenguas. En particular se habla de bilinguismo, o incluso de trilingüismo cuando dos lenguas o incluso 3 vuelven a entrar en consideración.
El multilingüismo es percibido por los que lo defienden como una solución al problema de la desaparición de las numerosas lenguas. Este problema amenaza la diversidad cultural del mundo, dedicando a la desaparición un gran número de lenguas, que consisten con todo en tantas maneras diferentes de ver, comprender, clasificar y establecer relaciones entre las cosas. Se sabe en efecto que un 90% de las lenguas están en amenaza de extinción y que podrían desaparecer en unos 50 años.
Ser asertivos implica ser firmes en nuestras decisiones sin llegar a la pasividad, es decir, cuando permitimos que otros decidan por nosotros, o pasen por alto nuestras ideas, valores y también implica no llegar al extremo contrario: La agresividad.
Mediante la asertividad, podemos comunicarnos de una forma clara y concisa, haciendo valer lo nuestro ante los demás, contar con un criterio en la sociedad de hoy es indispensable para lograr lo que queremos.
Pasividad vs. Agresividad vs. Asertividad
Un ejemplo claro de asertividad es el siguiente:
Estás en un restaurante, y pides una comida sin cebolla.
El mesero sin embargo, te trae justo la comida que pediste, pero haciendo caso omiso a tu advertencia, y solicitándola al chef con abundante cebolla.
Una persona pasiva, aceptaría la comida de forma sumisa, y la consumiría incluso si no es de su agrado.
Una persona agresiva (el otro extremo de la asertividad) se enojaría y trataría mal al mesero, al chef y a todo el que esté cerca.
Sin embargo, una persona asertiva, no se dejaría llevar, ni por la ira, ni por el criterio de otros.
De forma muy educada, le haría saber al mesero que su pedido no fue entregado a satisfacción, y solicitaría que lo cambiaran.